¿Qué es el TOC relacional?

 

TOC son las siglas de Trastorno obsesivo compulsivo y relacional es el tema en el que se centran las dudas.

Entendiendo el TOC relacional

Trastorno

Al principio, escuchar esta palabra te puede dar mucho miedo porque parece que estamos hablando de una enfermedad, pero no tienes que asustarte ¡Porque ni es una enfermedad ni algo que tenga que acompañarte toda la vida! La psicología hasta hace muy poco se ha vinculado con lo biomédico, pero hoy sabemos que los problemas psicológicos (en su mayoría) no son causa de la biología.

 

Por comodidad, vamos a seguir llamándolo TOC, pero es importante que sepas que es una etiqueta con la que describimos un mecanismo de defensa y una forma de relacionarte con tus pensamientos. NO una enfermedad.

Obsesivo

Porque de repente aparecen dudas, pensamientos, sensaciones o imágenes intrusivas que se te repiten durante horas y por más que lo intentas no puedes sacártelas de la cabeza (Aunque sabemos que lo intentas con todas tus fuerzas)

 

Están ahí desde que te levantas hasta que te acuestas y te generan mucho dolor, miedo, ansiedad, tristeza, culpa, rabia, etc. Es un sufrimiento muy grande del que encima no se puede descansar.

Compulsivo

Son todo lo que haces para aliviar ese malestar y eliminar la incertidumbre.

 

Por ejemplo si tus dudas son sobre si quieres a tu pareja o no seguramente hagas cosas como darle un beso y analizar si le quieres, recordar momentos del pasado a ver si vuelves a sentir algo, preguntarle a chat gpt si es normal sentirse así y mil cosas más.

 

Si, en cambio dudas sobre si tu pareja te quiere a tí es probable que le preguntes una y otra vez si te quiere, que analices la forma en la que te diga te amo, que revises conversaciones, que estés hipervigilante con cómo se relaciona con otras personas que puedan ser atractivas, etc.

 

Estas compulsiones al principio te dan un poquito de alivio pero al rato vuelven rápidamente las dudas y necesitas volver a compulsionar.

Duda → Miedo → Compulsión → Alivio → Duda

Relacional

El TOC va a ir a lo que más quieras, o a lo que más miedo te dé. (allí donde haya algo que pienses que es intolerable aparecerá el TOC)

 

En el caso del TOC con temática relacional, tus pensamientos van alrededor de si quieres o no a tu pareja o de si tu pareja te quiere a tí.

 

También puede pasarte con otras personas que no son tu pareja,como algún amigo, alguien de tu familia o literalmente cualquier cosa lo importante no es tanto el contenido de las dudas sino si se da el ciclo del que hemos hablado antes.

 

Por eso en realidad no es que haya distintos tipos de TOC sino distintas temáticas en la que se centran los pensamientos.

“El TOC va a ir a lo que más quieras, o a lo que más miedo te dé.”

¿Se puede quitar?

Si, se puede quitar.

 

Es bastante probable que hayas escuchado que no, pero esto de nuevo vuelve a formar parte de la mirada biologicista de la que hablábamos al principio.

 

Durante mucho tiempo hemos creído que el TOC no tiene solución, sin embargo los estudios clínicos y meta-analisis de las ultimas décadas demuestran que con una técnica psicoterapéutica llamada EPR se puede llegar a la remisión total del TOC.

 

Lo que sí hay que tener en cuenta es lo que te he dicho antes, esto es un mecanismo de defensa, cuando tu estés muy estresada, asustada o te pase algo que te cueste gestionar, es bastante probable que el TOC vuelva.

 

La diferencia es que será muchísimo más manejable, dará menos miedo cada vez y sabrás cual es el camino que tienes que seguir para volver a estar bien.

Compulsiones frecuentes

Las compulsiones son todo lo que haces para aliviar el malestar y eliminar la incertidumbre.

 

Aunque al principio dan un poco de alivio, a largo plazo mantienen el problema y hacen que las dudas vuelvan con más fuerza.

Cuando el pensamiento es "No le quiero"

Buscar una y otra vez respuestas en la pareja, amistades, familia o incluso en internet.

  • ¿Seguro que me quieres?
  • ¿Crees que somos compatibles?
  • ¿Esto es normal en una relación?
  • ¿Es normal no sentir nada?
  • ¿Crees que debería dejarle?
  • Preguntar a chat GPT

 Comparar tu relación actual con otras relaciones, con alguna expareja o con tu relación en el pasado.

  • Mis amistades y sus parejas parecen divertirse más
  • Esa pareja se quiere más que nosotras
  • Antes todo era más emocionante, ¿por qué ahora no siento lo mismo?
  • Mi ex me hacía sentir más fuerte, con mi pareja no siento tanto
  • Su nariz es demasiado grande/ Es demasiado rara/ Es demasiado pequeño
  • Fijarte en alguien atractiva para ver si te causa rechazo o te atrae

 Observar constantemente tus emociones para comprobar si encajan con la idea de “sentir amor de verdad”

  • Llevar tu atención al estomago a ver si sientes mariposas
  • Preguntarte una y otra vez si lo que sientes es suficiente
  • Hacer un monitoreo interno de si te has sentido agusto con la relación hoy o no

 Repasar mentalmente situaciones antiguas para buscar pruebas de que la relación es (o no) la adecuada.

  • Reconstruir paso a paso una escena (por ejemplo una cena) buscando micro-señales de amor/desamor; repetir la película varias veces hasta “cerrar” una conclusión.
  • Volver a escuchar audios para encontrar señales de voz que demuestren afecto o desapego.
  • Pensar en si fuiste sincera o no al decirle te quiero en algún momento, si fuiste 100% auténtica
  • Recordar momentos en los que te sentías enamorada para volver a sentir la conexión

Darle besos, abrazos, tener encuentros sexuales o cualquier forma de afecto para ver si despierta en tí amor o no.

  • Voy a darle un beso para ver si aparece la sensación que debería sentir
  • Si abrazo con fuerza, tal vez note si estoy enamorada
  • Me acuesto con él a ver si me excito 
  • Hacerle caricias y evaluar si sientes ternura
  • Planear una cita para ver si nos lo pasamos lo suficientemente bien

 Imaginar situaciones extremas para evaluar cómo reaccionas. 

  • Imagino una ruptura para ver si siento alivio o dolor.
  • Pienso en la posibilidad de que esté con otra persona y analizo mi reacción.
  • Me imagino nuestra boda o nuestros hijos y compruebo si me emociono

 Huir de cualquier situación que pueda provocar dudas o ansiedad sobre la relación.

  • Evitar películas románticas o canciones de desamor.
  • Cambiar de tema ante preguntas como: ¿Qué tal con tu pareja?.
  • Alejarse de alguien que resulte atractivo.
  • No querer decir que es tu novio
  • Evitar tener citas
  • Dejar de seguir a gente atractiva en redes sociales

 Tratar de hallar una explicación definitiva para cada pensamiento o sensación incómoda.

  • ¿Por qué de pronto me siento así si antes estaba segura?”
  •  ¿Qué significa tener estas dudas ahora?
  •  ¿Por qué no me ilusiona igual que antes?
  • ¿Por qué me pasa esto si estaba bien?
  • ¿Por qué me tiene que pasar esto a mí?

Dar respuestas a las dudas y los pensamientos intrusivos intentando ser razonable y no dejarte llevar por lo que te dicen, convencerte a ti misma de que no hay problema con la relación.

  • No puedo no quererle si me pongo a llorar con estas dudas
  • Repetirte una y otra vez que es normal no sentir mariposas
  • Agarrarte a la idea de que el amor es una decisión como forma de evitar la duda

 Dejarlo con tu pareja para que todo el sufrimiento acabe. (Matas al perro pero no a la rabia)

  • Prefiero poner fin a todo antes que seguir sintiendo esta duda.
  • Si termino la relación, desaparecerá el problema.
  • Fantasear con dejarlo

 Compartir de forma repetida con la pareja o amistades cada duda o pensamiento incómodo con la intención de recibir alivio inmediato.

 

  • Tengo que contarle todo lo que se me pasa por la cabeza para sentirme tranquila.
  • Enseñarle capturas de pantalla de chats para demostrar transparencia
  • Mandar notas de voz largas repasando pensamientos intrusivos “para no ocultarte nada”.
  • Enviar listas por WhatsApp con todas las dudas del día “para que lo sepas todo”.
  • “Tenemos que hablar” para volcar todas las dudas acumuladas “y quedarme tranquila”.
  • No sé qué me pasa, pero nada me convence 
  • ¿Por que me ha tenido que pasar esto a mi?
  • Repetir en bucle:
    • “Estoy harta de no saber si le quiero o no.”
    • “Es que no siento lo que se supone que debería sentir.”
    • “Estoy cansada de pensar tanto, pero no puedo parar.”
  • Buscar alivio a través del desahogo (“solo necesitaba contarlo”) pero sin apertura al cambio.

La rumiación es el ritual mental de pensar sobre lo pensado: una cadena de “¿y si…?” que no termina y no conduce a una acción concreta.
Es la compulsión eje del TOC relacional: muchas otras (comparar, comprobar, confesar, quejarse, revisar recuerdos, testear emociones…) alimentan o disparan la rumia, y ella, a su vez, las vuelve a poner en marcha.

Cómo se siente: agotadora, pegajosa, como si la cabeza no tuviera botón de apagado.
Qué la delata: repites preguntas abstractas (“¿por qué me pasa?”, “¿y si no le quiero de verdad?”) y, aunque “piensas mucho”, no decides ni actúas.

Cuando el pensamiento es: "No me quiere"

En otras ocasiones, las dudas giran alrededor de si tu pareja realmente te quiere, te está siendo infiel o te está ocultando algo.

Aunque cambie el contenido de la duda, el mecanismo sigue siendo el mismo.

  • “¿Seguro que me quieres?” “Dímelo otra vez.”
  • “Si ya no me quisieras, me lo dirías, ¿verdad?”
  • “¿Alguna vez me has engañado? Júramelo.”
  • “¿Tú crees que me quiere?”
  • “¿Te da la sensación de que me está engañando?”
  • “¿Notas algo raro entre nosotros?”
  • “Señales de que no me quiere de verdad.”
  • “Cómo saber si me ha engañado.”
  • “Test: ¿me quiere o no?”
  • “¿Y si no me quiere? ¿Qué hago?”
  • Mirar últimas conexiones y horas: “Si se conectó y no me habló… ¿y si no me quiere?”
  • Revisar chats, fotos, nombres desconocidos: “¿Y si ahí está la prueba de que me ha engañado?”
  • Mirar mapas/historial: “¿Dónde estuvo anoche?”
  • Contar likes/comentarios a otras personas: “¿Y si le gusta otra y por eso ya no me quiere?”
  • Analizar stories: “¿Esa canción es para alguien? ¿Y si me engaña?”
  • No escribir para “ver si me busca”: “Si no lo hace, ¿y si no me quiere?”
  • Preguntas trampa: “Si te gustara otra, me lo dirías, ¿no?”
  • Provocar situaciones para observar reacciones: “Si se ríe con X, ¿y si me engaña?”
  • Interpretar tono/tiempos de respuesta: “Tardó 12 min… ¿y si ya no me quiere?”
  • Contar gestos/abrazos: “Hoy me besó menos… ¿y si me ha engañado?”
  • Buscar “miradas sospechosas” en eventos.
  • Releer conversaciones buscando pistas: “En ese mensaje… ¿y si ahí ya no me quería?”
  • Repasar la última salida: “Cuando habló con X… ¿y si me engañó?”
  • Volver una y otra vez a detalles mínimos.
  • “La pareja de mi amiga escribe más… ¿y si la mía no me quiere?”
  • “Mi ex era más atento… ¿y si este me engaña?”
  • Comparar muestras de afecto como “pruebas”.
  • Evitar fiestas o gente guapa: “Si vamos, ¿y si me engaña?”
  • Evitar intimidad: “Si no siento X… ¿y si no me quiere?”
  • Evitar hablar de ex/amistades por miedo a descubrir “pruebas”.
  • “A veces creo que no me quieres… dímelo.”
  • “He pensado que me engañas… necesito que me tranquilices.”
  • Contarlo una y otra vez para buscar alivio inmediato.
  • Repetir “sí me quiere, sí me quiere” hasta calmarse.
  • Imaginar escenas donde demuestra fidelidad para “anular” la duda.
  • Pedir “señales del universo” para confirmar que no me ha engañado.
  • Hacer listas de “pruebas” de que me quiere vs. no me quiere.
  • Registrar a diario “indicios” de infidelidad.
  • Poner puntuaciones de cariño/fidelidad y revisarlas cada noche.

¿Te sientes identificada con esto?

Si estás pasando por algo parecido, recuerda que no tienes que hacerlo en soledad.

La terapia especializada puede ayudarte a entender lo que te ocurre y empezar a relacionarte de otra manera con tus pensamientos.